jueves, 25 de febrero de 2016



"GOYA Y LOS FUSILAMIENTOS DEL 3 DE MAYO

La clave era el farol

Goya se adelantó a su tiempo. No es raro que terminara loco en su Quinta del Sordo dibujando las pinturas negras, presagio de un mundo sobre el que caían las sombras después de haber creído, en exceso, en la Iluminación. En Los fusilamientos del 3 de mayo, Goya ofrecía un manual de interpretación para tiempos confusos. Los ogros de la modernidad se han sofisticado mucho. A la derecha, el ejercito napoleónico, ordenado, representado geométricamente con líneas paralelas que simbolizan la entronización de la Razón, el siglo de las luces, la modernidad, la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la Enciclopedia y la expulsión de los jesuitas. Como dijo Hegel mirando por su ventana en Jena al General  pasando revista a su tropa, Napoleón era el espíritu de la historia montado a caballo. Goya, como afrancesado, pinta ahí su admiración por Napoleón y lo que representaba como enemigo del Antiguo Régimen. El que iba a acabar con el soponcio (sub Pontio Pilato, que hasta el lenguaje viene cargado de Dios) de un pueblo compelido a la ignorancia por culpa de un clero tan ignorante como interesado y de una monarquía absoluta enemiga acérrima de la fraternidad del momento revolucionario francés.”


(Juan Carlos Monedero)


No hay comentarios:

Publicar un comentario