Berta Cáceres un ejemplo de activismo. "En 1993 cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) para luchar en defensa del medio ambiente, el rescate de la cultura Lenca y para elevar las condiciones de vida de la población de la región.
Destacó en su activismo medioambiental siendo especialmente mediática su actividad en contra de la privatización de los ríos y los proyectos de presas hidroeléctricas de privatización de los inversores internacionales.
Luchó contra proyectos hidroeléctricos, mineros y maderedos destacando su lucha contra la presa hidroeléctrica de Agua Zarca en el Río Gualcarque en Santa Bárbara, cuya construcción afecta gravemente a las comunidades indígenas siendo una importante fuente de agua y alimentos además de considerarse un río sagrado para el pueblo lenca. En la tradición los espíritus femeninos están en los ríos y las mujeres son sus principales guardianas.
En 2009 encabezó protestas contra el golpe de Estado del 28 de junio al entonces presidente hondureño Manuel Zelaya. En varias oportunidades, Cáceres denunció la expropiación de sus territorios y las carencias en los sistemas de salud y agrícola, y rechazó la creación de bases militares estadounidenses en el territorio hondureño. Además fue una dura crítica del gobierno de Juan Orlando Hernández y del Partido Nacional de Honduras" (Wikipedia)
Hasta el año 2016.
UDEFEGUA durante este mismo año, ha recibido y verificado casi 500 denuncias por agresiones, amenazas, hostigamiento y/o intimidación a defensores de Derechos Humanos. Facilito extracto del informe 2015/2016 de Amnistía Internacional, el apartado de Guatemala, en lo relativo a Defensores y defensoras de los Derechos Humanos:
Durante el año, los defensores y defensoras de los derechos humanos, en particular los líderes indígenas y las personas que se manifestaban a favor de los derechos medioambientales y los derechos a la tierra y contra los megaproyectos hidroeléctricos y mineros, hicieron frente a constantes agresiones, amenazas, hostigamiento e intimidación.
La organización guatemalteca de derechos humanos UDEFEGUA documentó 337 actos de agresión contra defensores y defensoras de los derechos humanos en la primera mitad de 2015, más que las registradas en todo 2012, el año en que Otto Pérez Molina asumió la presidencia. Según UDEFEGUA, durante el mandato de Pérez Molina los abusos documentados se incrementaron en más de un 166 %.
UDEFEGUA sostenía que casi el 71 % de todos los actos documentados de agresión e intimidación contra defensores de los derechos humanos en la primera mitad del año fueron dirigidos contra líderes indígenas y defensores que trabajaban en cuestiones medioambientales y relacionadas con los derechos a la tierra. Las personas que lideraban movimientos que se oponían a proyectos hidroeléctricos en el departamento de Huehuetenango fueron detenidas arbitrariamente y juzgadas en procesos que, según los grupos locales, se caracterizaban por las irregularidades y las violaciones del proceso debido. Según UDEFEGUA, al finalizar el año había ocho defensores de los derechos humanos en prisión.
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