martes, 5 de agosto de 2014

La envolvente, eso fue el día 5

Durante los primeros días de aterrizaje he aprovechado para hacer turisteo, y como buen extranjero fui al Mercado de Hechicería. Aunque yo tenía dos objetivos bien fijados: el primero, visitar la Calle Uyustus donde puedes encontrar todo un mercado negro de teléfonos móviles, y segundo, comprar la dichosa hoja de coca que me ayudase a llevar mejor la altura. ("Altura", tema pendiente de post)

Por lo visto, en la Calle Uyustus hay un montón de tiendas con móviles súper baratos resultado del contrabando. Está socialmente admitido, los narcos usan y desusan móviles para sus actividades y la gente luego puede ir a comprarlos a muy buen precio. Todos menos yo, que aunque sólo quería mirar, no pude encontrar las tiendas en medio de ese descontrolado mercado.

Sigo sin tener aparato para mi línea boliviana, pero puede esperar, de momento voy tirando con un viejo móvil que me prestó Óscar. Pero tarde o temprano necesitaré hacerme con un móvil con whatsapp para esta línea. Lo inteligente habría sido venir con un móvil libre desde España, pero mira, siempre hay que dejar algo pendiente para poder entretenerte los primeros días.

Por el Mercado de Hechicería es por donde también se puede encontrar la hoja de coca, yo sólo quería comprar unos 4 pesos (50 céntimos de euro) para ir probando, pero tampoco.

Cuando llevaba como dos horas pateando por el mercado, agotado no sólo por la altura que mengua la resistencia y te hace estar más cansado, si no que además estaba harto de NO encontrar lo que buscaba! y de esquivar gente, madre mía!! cuanta gente en tan poco espacio!! El caso, fue entonces y sólo entonces, cuando me hicieron lo que yo llamo: "la envolvente".

Cayó como del cielo una arenilla que aterrizó en toda mi cabeza. Ignorante de mí pensé: "ya están vacilando al extranjero", me quedé corto. Unas mujeres muy amables, entre empujones, me dijeron que la espalda de la chaqueta estaba especialmente manchado. Y cuando me dí cuenta, tenía un bolsillo de la chaqueta abierto de par en par, y del pantalón me habían robado la carteraaaaaaa!!! Cabronaaaaaaaassss!!! Las colegas me tiraron la arena a la cabeza, para soplarme la carteraaaaaaaaaaaaa!!!! Joder, que rabiaaa!!! Me fui a una esquina para refunfuñar un rato y decidir que hacer.

Menos mal que tenía 10 pesos en otro bolsillo (poco más de un euro) para volver a casa, estaba casi a una hora andando y por ese día ya había andado bastante.

La cartera estaba vieja y apenas llevaba 30 euros (con los cuáles pensaba disfrutar a tope del finde). Pero idiota de mí llevaba el DNI, ya se que no sirve para nada aquí y que no tengo porque llevarlo!!! pero la copia del pasaporte estaba destrozada y lo llevaba por si acaso. De todo se aprende, ya tengo una copia perfectamente plastificada del pasaporte. Y una pregunta ya que estamos, ¿Alguien va a las embajadas a validar la fotocopia del pasaporte?

Fui a la comisaria a denunciar el hurto por el dichoso DNI y cubrirme las espaldas por el tema identidad, en el extranjero no tienen ninguna validez y aunque en el fondo sabía que ni de coña un boliviano de aquí podía pasar por español,que hacerlo...y de paso podía conocer la ineptitud de la policía boliviana, de la cual ya me habían hablado y corroboro.

(Después de dos intentos fallidos, dí con la comisaría a la que
 tenía que acudir, una especial para los guiris como yo.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario